lunes, 22 de septiembre de 2008

divino tesoro: muestra de nueva poesía mexicana



Comienzo por donde termina el libro con un poema tremendo “escúchese también el lado b” de Iván Ortega-López contestatario de “cassette” de Eduardo de Gortari. Este poema cierra y abre el libro relativizando la noción de atrás para adelante en un asomo al futuro desde el presente. La selección es acertada porque muestra el trabajo de una generación reciente y que no pretende o presume exhibir super-promesas sino, a ciencia cierta, el resultado de lo que, desde mi perspectiva, revela una evolución en la poesía mexicana. Dicha evolución consiste en la conciencia, irónica en varias ocasiones, que cuestiona la tonalidad del discurso poético en su proceso de creación. El prólogo de Luis Felipe expone puntos precisos del escenario donde se desarrollan estas poéticas y como él lo expone, es un escenario donde conviven sin sorpresa diferentes tradiciones. Tal vez me gustaría añadir dentro de las influencias nacionales, al lado de Octavio Paz y José Carlos Becerra, un libro que ha sido angular para varias generaciones, tanto en México como en América Latina, y cuya presencia es evidente en esta muestra, Incurable de David Huerta. La apertura hacia el sur del continente es, sin lugar a dudas, como lo expone Fabré el trabajo de dos pilares esenciales en el devenir poético de nuestro país: Eduardo Milán y Hugo Gola. Vale considerar que estos dos poetas no sólo abrieron la puerta para las poéticas sudamericanas sino que ofrecieron una mirada crítica sobre éstas. Este punto me parece importante porque da cuenta de un trabajo de filtración muy agudo gracias al cual descubrimos en México, casi a la par que sus países de origen, poetas como Juan L. Ortiz, Héctor Viel Temperley, Raúl Zurita y Mario Montalbetti entre varios otros.
El lado b es una imagen afortunada porque asume una posición ya no marginal –se acabaron los márgenes- sino de continuidad. El símbolo del pac-man se impone como una dinámica cíclica de consumo y, al mismo tiempo, de exploración de un pasado no tan pasado cuyo vector es la televisión. El aparato de educación en México ha sido por varias décadas el televisor, incluso aliado del estado por muchos años hasta que nos llegó la “democracia” –las comillas son mías y las risas también. Algunos de los poetas reunidos incluyen el televisor como umbral de acceso a la realidad, cito por ejemplo: “Si todo el cielo cabe en la ventana/ en la pantalla del televisor cabe todo el universo/ y ése puedo controlarlo” de Eduardo de Gortari o “apaga la tele presionando el botón rojo con el índice/ se forma un túnel de luz al centro se cierra” de Omar Pimienta. Por otra parte, la intersección de discursos es una constante que comparte el conjunto de la muestra y que los hace convivir en “el lugar común del pasto” según Hugo García Manríquez o “apalabrar un habla de decir de peces/ y mi corazón laguna” como dice Jorge Betanzos. La ruptura con los lenguajes exclusivos –según la enseñanza de Haroldo de Campos- no se opone a la denuncia del presente, la cual es ejemplar en el trabajo de Óscar de Pablo: “que vayan a vender a su chingada madre. Aquí no se vende nada;” (el poema se titula “sobre la luz”).
Vislumbraba una lectura del divino tesoro porque varios amigos participan en la muestra pero el mayor estímulo era la curiosidad de observar el reflejo de un futuro, que no es único ni determinado, y que como las dos cabezas de Jano nos muestran el lado b o como lo dice Adrián Volt: “la imagen en la moneda que ha de volcarse/ contra la santa que soy yo mismo.”

lunes, 8 de septiembre de 2008

La mamá del hockey



Sarah Palin llega con un ataque frontal revisionista en la corrección política del padrotismo: who’s your daddy? por un novedoso: who’s your mommy?
En un discurso, al parecer, intencionalmente agrietado y suspendido en sobrentendidos –¿debemos entender que las mamás no podrían hablar de otro modo?- la candidata a la vicepresidencia se proyecta en la misma frase como la típica mamá del hockey y como contumaz adversaria al status quo… guau! La gobernadora de Alaska amaga contra la raza parasitaria de cuello blanco que crece en Washington y ¿será que se acuerda que su papel como representante es también una cara de esa ominosa especie?
Ahora, si me tomo el tiempo para señalar un par de asuntos sobre la reciente nominada “cute” republican, es apenas para recapitular en las estrategias que están en juego en un momento incomparable en la política de este país donde resido hace algunos años. La gran promesa del sueño americano encarnado en la figura del senador Obama se vio cuestionada por la elección de Biden como vicepresidente. Fue como si las esperanzas minoritarias necesitaran ayuda de la vieja guardia, en este caso, de un viejo quaker que viene a jugar como tacleador para abrir la ofensiva del joven inexperto Obama. El partido demócrata le dio otro giro, por supuesto, al caso: pretenden convencer que lo que buscan es tan legítimamente democrático que las minorías conviven en completa armonía incluso con el viejo régimen. Para el partido republicano la pesadilla del monstruo de dos cabezas, la mancuerna Hillary-Obama, acabó con la nominación de Biden. Entonces vino el contragolpe, la elección de Palin obedece evidentemente a lo que parecía el cauce lógico de la estrategia demócrata, al no consumarse, los republicanos aprovecharon el poder político femenino que quedó fuera de la ecuación opositora.
La mami del hockey viene a llenar los zapatos de la impresionante fuerza política que levantó Hillary. Pero lejos de las amenazadoras “pelotas” de la señora Clinton, la señora Palin trae a la escena política una fórmula freudiana del destino manifiesto:
“Soy la mami del hockey y mi hijo es un soldado. Las guerras se ganan como los juegos de hockey. El señor McCain es un soldado que participó en una de las muchas guerras que ganamos (ella les dice victorias). El señor McCain como mi hijo, es el tipo de hombre que gana en las guerras de hockey y por lo tanto sería incapaz de meternos en una guerra de a gratis pero es lo suficientemente machín para no sacarle a un tirito con el primero que se lo aviente. Diosito creó las guerras y los partidos de hockey, por lo tanto, el sr. McCain debe ser presidente.”
Me pregunto lo que pensará el señor Palin del prototipo de hombre de su mujer. Tal vez sea exactamente la misma opinión que comparte McCain sobre la frívola imagen de “barbie” de su esposa que nada tiene que ver con la mamá del hockey. Valga señalar que no tengo nada en contra de las barbies, al contrario.